UN APORTE HISTORICO
A finales de la década de 1840, el ejército del Emperador Faustino Soulouque fue derrotado por tropas al mando del General Pedro Santana, en la primera invasión militar haitiana de Soulouque a territorio dominicano.
Por considerarlo de gran valor histórico, traducimos el siguiente recorte periodístico de un diario newyorkino en 1853, que detalla parte de esa invasión militar.
Los Franceses en Santo Domingo
From the Courrier du Havre
The New York Daily Times, enero 18, 1853
Versión al español de Rafael V. Peña
New York, New York, marzo 7 – « Fue en 1842 que la parte española de la isla de Santo Domingo pensó declararse independiente, rompiendo el yugo de los negros, que aprovechaban su superioridad numérica para su opresión, y buscó el apoyo de una potencia extranjera para proteger su libertad. Pedro Santana, quien era el alma del movimiento, miró hacia Francia.
Las negociaciones fueron largas y dificultuosas. El Gobierno de las Tullerías tomó en cuenta la propuesta de Santana, y finalmente, el 22 de septiembre de 1843, se firmó el tratado siguiente :
1) Francia dará asistencia a la nueva nación para la conquista y mantenimiento de su independencia ;
2) La República Dominicana cede a Francia la península de Samaná, y
3) El gobernador francés en Samaná tendrá plenos poderes y será responsable de la protección francesa en la República Dominicana.
« El tratado, que fue aceptado por M. Adolph Barrot, cónsul francés, fue obtenido en París a comienzo de 1844, pero con una ratificación ; Que Francia cumpla el compromiso de apoyar el movimiento dominicano, usando, si es posible, el comando naval francés en las Antillas, al mando del Almirante Alphonse de Moges. Al triunfar este movimiento, Santana oficialmente declaró la independencia del país el 27 de febrero de 1844, y en seguida llamó a Francia para ofrecerle el protectorado acordado en el tratado de 1843.
Pero el Rey Luis Felipe rechazó este acuerdo por considerar que podría traer complicaciones diplomáticas. De 1844 a 1848 hubo intercambios entre los dos gobiernos, sin ningún resultado. La revolución de 1848 presentó una extraña situación. Por un lado, República Dominicana imploraba, por así decirlo, la instauración del protectorado, por el otro, Francia lo rechazaba continuamente.
« La impaciencia y el deseo de estar bajo la bandera francesa fue tal en Santo Domingo, que a comienzo de marzo de 1848, los dominicanos escribieron a París, urgiendo a Francia categóricamente de elegir entre un puro y simple protectorado o la soberanía absoluta de la joven república, pero el gobierno provisional francés no prestó atención.
Mientras tanto, la independencia dominicana peligraba. Los haitianos preparaban una expedición decisiva. En el mes de junio de dicho año (1848) M. de Lamartine prometió enviar tropas francesas en caso de un ataque, pero hubo cambios políticos y de actitud, y la amenaza haitiana continuaba.
Aprovechando esta situación, el Emperador Faustino Soulouque invadió el territorio dominicano, y avanzó hasta la entrada de la capital. Esto motivó que Santana viniera del retiro para salvar la república que él había fundado. Esta acción de Santana sirvió para despertar el interés público y la esperanza, más que nunca, de aspirar al protectorado francés. El Clero, el Congreso, las Municipalidades, todos votaron a unanimidad. Y escribieron a Francia, para suplicarle que aceptara la oferta de protectarado. Más que esto, al encabezar el ejército que había derrotado a los haitianos, Santana estaba determinado por todos los medios a ondear la bandera francesa, pero el cónsul M. Víctor Place lo evitó. Francia, por otro lado, se sentía satisfecha de tomar parte en las negociaciones que finalmente dieron la paz a la República Dominicana y Haití. Pero como siempre, el Gobierno Dominicano no cesaba ni por un momento en llevar a cabo el protectorado
A comienzo de 1848, la actitud del gobierno francés cambió. Se ordenó al cónsul general en Haití, Maxime Rybaud, estudiar el tratado de 1843, y como consecuencia de estas nuevas negociaciones, la ocupación de Samaná se lleve a cabo, ocupación que es para la protección francesa a la República Dominicana. Se cree también, que Cuba ha tenido que ver con la resolución francesa, y que la ocupación de Samaná es también una forma de mantener la promesa a España e Inglaterra de proteger la isla contra la invasión de filibusteros americanos. Sabemos que hay preparaciones hechas públicas recientemente en el sur de los Estados Unidos, que bajo el pretexto de transportar imigrantes a Santo Domingo, se hacen con las intenciones de llegar a Haití, desde donde llegarían con más facilidad a Cuba.
Pero esto es solo conjectura. Por el presente es suficiente para demostrar que si Francia toma posesión de Samaná, no está cometiendo ningún acto de usurpación, como señalan los americanos y los ingleses. Lo único que está haciendo Francia es complacer un pedido de hace nueve años de los dominicanos. En este largo intervalo, Gran Bretaña y los Estados Unidos no han escatimado esfuerzos para intervenir a la República Dominicana, que voluntariamente ha sido ofrecida a Francia.
« Pero los dos hombres que se pueden considerar como los fundadores de la joven nación, Santana y Buenaventura Báez, tienen grandes simpatías hacia Francia ; que han rechazado buenas proposiciones de Inglaterra y los Estados Unidos, y que no satisfechos de ofrecer el protectorado a Francaia, no se han amilanados en proponer la anexión, que es como decir, posesión absoluta del territorio dominicano por parte de Francia. Por lo tanto, Francia tiene el derecho legítimo, y el tiempo dirá si ha tomado la decisión correcta ».-‘Tribune.
Rafael V. Peña,es colaborador de radiario.com